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sábado, 22 de octubre de 2011

El arzobispo de Canterbury y su opinión sobre los homosexuales.

El arzobispo de Canterbury es, para que se entienda, el papa de los anglicanos, pero él es considerado un obispo como cualquier otro, solo que representa a la Iglesia Anglicana, pero no tiene poder para decidir, tiene que acatar lo que dice el Sinodo de la Iglesia de Inglaterra y su función en la Comunión Anglicana es la de guiar y representar, solo eso. En España, la Iglesia Española Reformada Episcopal tiene su propio Sinodo que puede votar o no lo mismo que el Sinodo de la Iglesia de Inglaterra. En la Conferencia de Lambeth, el arzobispo es quien la convoca cada 10 años para debatir los temas de fe y demás con los representantes de obispos de cada iglesia anglicana de cada país, esa es su función en la Comunión.

Pero sigamos con lo que estaba diciendo, Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, mantiene una actitud bastante abierta con el tema de la homosexualidad y las parejas homosexuales.

“Una relación sexual entre dos personas del mismo sexo podría reflejar el amor de Dios como el matrimonio”
Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, concluyó “tras 20 años de estudio y oración” que las relaciones homosexuales también son símbolo del amor de Dios. Las declaraciones muestran la inclinación liberal del religioso, pero no se trata de un teólogo cualquiera: Williams, eclesiástico galés, es Primado de Inglaterra y líder de la comunidad anglicana mundial, el primer no inglés en acceder a este cargo tras la Reforma. En cartas escritas hace ocho años aireadas ahora por la prensa inglesa, el arzobispo asevera que la Biblia no rechaza la homosexualidad sino la promiscuidad.
Los documentos no hacen más que avivar el debate en el seno del anglicanismo, una cuestión ya caldeada por la ordenación de sacerdotes gays en esta comunidad.
Según recoge el portal de noticias religiosas entrecristianos.com, el rotativo The Times ha sacado a la luz la correspondencia mantenida hace ocho años entre Williams y Deborah Pitt, una creyente de la diócesis de Gales de la que el religioso era arzobispo entonces. El líder espiritual aún no había sido nombrado Primado.


“
Amor de Dios” De los documentos se deduce una opinión que el arzobispo había dejado entrever en sus discursos, enmarcados en una teología liberal: que “una relación sexual activa entre dos personas del mismo sexo podría reflejar el amor de Dios de una manera comparable al matrimonio”.
La Biblia no condena la homosexualidad
En la opinión del Primado, la condena moral de la Biblia a la homosexualidad no se refiere a los gays que lo son por naturaleza, sino a los heterosexuales que buscan experimentar, porque esto sería una forma de promiscuidad. En las cartas, Williams se refiere a esta visión, forjada “tras 20 años de estudio y oración”, como una “convicción”, a pesar de lo cual separa su opinión como teológo de su papel de líder espiritual, para el que tiene en cuenta la óptica tradicional de la mayoría de los creyentes.
Brillante carrera académica
Williams relata que empezó a posicionarse en este sentido en su época de profesor universitario en Cambridge. Allí, alumnos cristianos le preguntaron por la cuestión e incitaron una reflexión al respecto. El eclesiástico, casado también con una teológa, tiene una carrera académica brillante que incluye su paso por Oxford, Universidad en la que se doctoró y ejerció como profesor antes de consagrarse a la vida pastoral.

El arzobispo de Canterbur (anglicano) ha comparado el amor homosexual con el matrimonio en una carta enviada a una cristiana evangélica. En la carta, escrita hace ocho años, cuando era arzobispo de Gales, Williams explicaba que los pasajes de la Biblia en los que se condenan las relaciones homosexuales no se refieren a las personas que tienen esa inclinación por naturaleza.

Según el religioso anglicano, esas críticas bíblicas iban dirigidas contra los heterosexuales que mantienen otro tipo de relaciones en busca de variedad sexual.

"He llegado a la conclusión de que una relación sexual activa entre dos personas del mismo sexo pueden reflejar el amor divino de forma comparable al matrimonio si y sólo si tiene el mismo carácter de absoluta fidelidad pactada", escribió Williams entonces.

El líder anglicano explicó a Pitt que él mismo comenzó a cambiar de opinión en sus contactos como profesor de Cambridge con estudiantes cristianos que consideraban que la Biblia prohíbe la promiscuidad y no la homosexualidad como tal.

En un ensayo publicado en 1989 bajo el título de "La Gracia del Cuerpo", Williams argumentaba que la aceptación por la Iglesia (evangélica) de los anticonceptivos equivalía a reconocer la validez de las relaciones sexuales no destinadas al fin exclusivo de la procreación.


Un fuerte abrazo.

Max

4 comentarios:

Rafa Arencón dijo...

Gracias Max por recoger esta noticia. El arzobispo Rowan es un gran intelectual y a la vez muy buena persona. Es difícil representar a un colectivo tan numeroso como la Comunión Anglicana, donde hay tantas opiniones diversas. Creo que él ha luchado por mantener el equilibrio y la unidad, pero sin traicionar nunca sus propias convicciones. Lo haya logrado o no, para mí es una persona ejemplar. Abrazos!

Max dijo...

Hola reverendo Rafa, me alegro que comentes. La verdad es que sí, Rowan Williams es una mente brillante y un gran intelectual, además de ser buena persona, he visto fotos de él en África junto a los niños que viven en la pobreza, creo que eso demuestra que es una persona humilde que se preocupa por los demás. Para mi, es una persona a la que admiro mucho y que es un gran cristiano.

Un fuerte abrazo reverendo Rafa.

Max

betulo dijo...

Pues eso, más que una religión parece la "divinización" de un partido político: cada cierto tiempo tiempo se reunen los afiliados, sus representantes trazan las líneas de actuación y sus definiciones, si es necesario de REdefinen plantamientos básicos; y, encima, se quiere "bendecir" las conclusiones como Voluntad de Dios.

El Carecismo de la Iglesia Católica, del 11 de octubre de 1992, ya refleja:

n.2358.- Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

En fín, con post así, sólo cabe decir lo de aquel recalcitrante revolucionario: ¡"si no creo en la Igleisa Católica, que es la VERDADERA, no voy a creer en otras".

Josep Peaceforever dijo...

Aun que dude de la existencia todos esos dioses en que algunos creéis y no crea para nada en que se necesite una religión, me alegra saber que hay algún cristiano que entienda que el amor LGBT no es malo en si mismo.

Además a mí me parece que la promiscuidad tampoco es mala en si misma, es mala para una sociedad monogámica donde se exige fidelidad sexual, pero nosotros los humanos de naturaleza poligámica, no tenemos porque confundir el amor (que tiene naturaleza emocional, e incluso racional) con el sexo que es puramente instintivo.

Muchas gracias por información.

Un abrazo.